martes, 29 de diciembre de 2015

HE VISTO... Star Wars. Ep VII: El despertar de la Fuerza.




Dividiremos esta reseña en dos partes: una libre de spoilers y para todos los públicos, y otra, convenientemente anunciada, para los que ya la hayan visto o locos suicidas a los que nada temen en la vida. 

Comencemos.

Hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana... ya han pasado treinta años desde que se supiera algo de Luke Skywalker, tras derrotar a Darth Vader y destruir la Estrella de la Muerte, otra vez. En ese tiempo la princesa Leia ha llegado a convertirse en general de la Nueva República, pero la galaxia aún está en guerra y, haciendo honor a su título, la Resistencia tiene que volver a unirse, recuperando viejas glorias para lucha contra la Primera Orden, una logia siniestra, comandada por Kylo Ren, que hace resurgir al lado oscuro de la Fuerza con nombre y look templario. 
A los antiguos personajes de la saga se unen Poe Dameron, el mejor piloto de caza del ejército de la general Organa, poseedor de  BB-8, un androide rodante, que habla como R2. Finn, un desertor de la Primera Orden y Rey, una chatarrera... Y hasta aquí os puedo contar si queréis disfrutar como se debe de la película que todos estábamos esperando.

La verdad es que da todo lo que el fan medio puede esperar: unos efectos especiales de la hostia, faltaría más, personajes antiguos y nuevos, un villano imponente, innumerables guiños a la trilogía original y un montón de acción y naves a hipervelocidad. Sí, todo eso y alguna sorpresa más. Pero tengo que decir que no es lo que me esperaba. Y gran parte de la culpa es mía, que me he pasado meses sin hablar, ver o leer nada referente a este nuevo episodio. La maldición del hype, que no importa dónde ni cómo te escondas, siempre te atrapa.

Inocente de mí, esperaba ver nuevas aventuras de algunos de mis personajes de ficción favoritos. Pero no ha sido así. Reconozco que me ha sacado muchas sonrisillas nostálgicas y las escenas de acción no están nada mal, pero me ha faltado chicha, no sé, un tema musical épico, o algo más que una mera presentación de lo que está por venir. Genial para atrapar nuevos adeptos, para que padres e hijos se congratulen yendo al cine y disfruten juntos de lo que para algunos llega a ser una religión. Pero no ha sido suficiente para mí. Y creo que hasta aquí puedo hablar sin incurrir en delito de spoiler. Espero que la disfrutéis y le saquéis todo el jugo que podáis.

Y ahora sí, agárrate el refajo Maripili, que voy.





 En serio, si no la has visto deja de leer ahora mismo porque voy a soltar lo más grande.





Venga, dejad de jugar, que luego lloráis y os pasan cosas en la cola del cine... => Link





Pues nada, avisados estáis. El que lo lea ya es bajo su propia responsabilidad.


Vamos a ver por dónde empiezo, que me queman los dedos... Lo de antes evidentemente era una pantomima sosaina para no acabar con las ilusiones de los pocos que aún no la hayan visto. Pero vosotros sabéis de lo que hablo. En realidad no me ha gustado nada. Lo dije. Dije que J.J Abrams era un maldito titiritero que nos embauca a todos con sus trucos de luces y sombras y luego se queda con todo nuestro dinero, con nuestras ilusiones y con nuestra fe. Ya lo ha hecho otras veces y, tranquilos, que lo hará más. Y yo soy tan idiota que caigo una y otra vez. Es su modus operandi. Vendernos humo. Porque todos queremos tener fe en un guión que nos deje con el culo torcido. ¿A cuántos de nosotros nos hizo perder el tiempo con Lost y su final épico pensado desde el primer capítulo? Vendedor de humo, y además negro. Lo he intentado defender durante años, pero me lo pone tan difícil...

Qué poca vergüenza J.J. Un triste reboot que nos has vuelto a colar, ¿eh, majo?. Pero no un reboot cualquiera, no, un reboot que roza el remake (Me cago en la leche que te has copiado la mitad de los planos). No lo llames Episodio VII, llámalo Star Wars A New Fantasy Age... No, espera, mejor llámalo Episodio IV versión 2.0: Una Nueva Estafa. Es que no le falta detalle, y lo que no puede copiar por cuestiones físicas te lo cuela como guiño. La pequeña friki que llevo dentro y que tantas veces se ha emocionado con la jodida guerra de las galaxias, llora. Llora muy fuerte porque con cada sonrisilla nostálgica que le sacaban todos esos guiños se daba cuenta de que sólo era un truco más para tocar su pequeño corazón y que pasara por alto muchas cosas. Que nos está vendiendo el mismo perro con otro collar y sólo ha cambiado de nombre a Obi Wan, a Darth Vader, a Yoda y a R2.

Dentro de toda esta mezcolanza de cosas antiguas con cosas nuevas de las que no nos cuentan nada (si no te da para una trilogía, no hagas una trilogía, vendehumos), tengo que reconocer que la figura de Kylo Ren representa un villano al que temer, con una pisada fuerte, quizá con un mandoble láser de eficacia reprobable, pero digno nieto de su abuelo... hasta que se quita el casco. Anda, hijo de mi vida, vuélvetelo a poner, que has tenido que matar a tu padre para que no te humillase delante de tus amigos mandándote a tu cuarto de un bofetón.

Lo que nos lleva al siguiente punto clave. A ver, que es Han Solo el que se ha muerto, no un extra de segunda fila. Y que no ha sido un accidente doméstico, que lo ha matado el Sith Campeador. A Amidala, la culpable de toda esta mierda, le hacen un funeral con paseíllo de ataúd abierto y todo, al que va hasta Jar Jar Binks (al que sí deberían haber matado en esta entrega) y Solo se muere solo, valga la redundancia más que nunca. Ni una muestra de agradecimiento ni nada. Leia sólo percibe una pequeña perturbación en la Fuerza, nadie lo menciona cuando regresan y ni siquiera dejan a Chewie llorarle a gusto. Qué falta de consideración ante unos personajes que han dado tanto.

Menuda sensación de estafa al salir del cine. Una mezcla de nostalgia y decepción se apoderó de mí de tal manera que no era capaz ni de expresar mi indignación. Una sensación de vacío abrumador que paradójicamente me llenaba la cabeza una y otra vez con todas las imágenes que acaba de ver... pero que ya había visto mil veces. Soy la primera en renegar de Episodio I, II y III pero que tenga que llegar este día para que dé mi brazo a torcer y reconozca que, al menos, son historias originales. Malas, pero originales. El sonido de las vainas durante la carrera o la nueva y épica banda sonora que completa la ya creada anteriormente forman parte de la Historia de Star Wars, pero por más vueltas que le doy a ésta, no le encuentro nada. Recapitulemos: No hay guión, no hay desarrollo de personajes, no hay música ni planazos nuevos que recordar. Y encima matan a Han Solo sin pena ni gloria. ¡Es todo genial!

Da mucha rabia abrir los ojos y ver que el Despertar de la Fuerza es más bien el despertar de Disney ante una nueva mega franquicia que reexplotar sin piedad. Y el atardecer de Abrams como director en lo que a mí me concierne.

Mi único consuelo es que R2D2 sigue siendo el puto amo.

sábado, 5 de diciembre de 2015

ESTRENOS POTABLES... Diciembre

Vamos que nos vamos. Modernas lucecitas de colores, escuálidos arbolitos repletos de bolas, anuncios de niños gritones, y en la calle sombreros, pelucas y belenes. Y para colmo ha empezado la campaña electoral. Nunca fue mejor época para esconderse en la oscuridad y el silencio (en sesiones golfas) de una sala de cine.

Veamos qué opciones tenemos para combatir la blanca y puta (uy, perdón, pura) navidad... Por ser unas fechas tan señaladas he levantado un poco la mano y aviso que, sin llegar a caer en la chabacanería cinematográfica, se me ha colado algún bodrio que otro.






-EL PUENTE DE LOS ESPÍAS (Biografía/ Historia/ Thriller), dirigida por Steven Spielberg. Algún día os contaré mi historia de amor con las películas histórico-bélicas de Spielberg y la dirección de fotografía de Janusz Kaminski. Vuelven a alienearse los astros, esta vez el escenario es la guerra fría. Ñam.










-EN EL CORAZÓN DEL MAR (Aventuras marinas/ Adaptación), dirigida por Ron Howard. Basada en la novela de de Nathaniel Phillbrick que narra la historia real del ballenero Essex, en el que se basa la gran novela de Moby Dick. Una película que lo mismo da un papel a Cillian Murphy que a Jordi Mollá.










-DOPE (Comedia/ Crimen), dirigida por Rick Famuyiwa. Malcolm es un chaval que se prepara para selectividad intentando sobrevivir en los suburbios de Los Ángeles, pero un día le invitan a una fiesta clandestina y... Para saber más ver la película, sólo aun apunte: cada uno se fía del criterio que cree conveniente, y creo que el Sundance Fest siempre tiene mucho que decir, y yo poco más.








-KRAMPUS, Maldita Navidad (Terror/ Comedia/ Navidad), dirigida por Michael Dougherty. No soy muy de películas navideñas y mucho menos si son comedias, con algunas excepciones, pero esta tiene un espíritu de la navidad un tanto siniestro que se las hará pasar un poco putas a una familia cuyo hijo pequeño ha perdido la fe en la familia. Suena a un poco moñas, pero habrá que ver para creer.










-BLOODSUCKING BASTARDS (Terror/ Comedia), dirigida por Brian Jamnes O'Conell. En una empresa que explota a un pobrecillo, a su novia a su mejor amigo, el pobrecillo descubre un secreto que pondrá en peligro a todo el mundo. No tiene muy buena pinta, pero no hay más propuestas terroríficas para estos días de paz, amor y jodida felicidad.










-STAR WARS, El despertar de la Fuerza (Ciencia Ficción/ Star Wars), dirigida por J.J.Abrams. Luke Skywalker blablabla Han Solo y Chewacca vuelven blablabla Leia y la Nueva República blablabla. A VER. No es muy difícil superar el listón de los episodios I, II y III. Así que A VER.











-SUFRAGISTAS (Drama/ Historia), dirigida por Sarah Gavron. La historia de las primeras sufragistas inglesas durante los años'40, mientras la Primera Guerra Mundial tenía lugar. ellas llevaban a cabo otra lucha igual de encarnizada, por su dignidad, sus derechos y por los míos.










-EL DESAFÍO (The Walk) (Aventura/ Biografía), dirigida por Robert Zemekis. Aplausos. Protagonizada por Joseph Gordon-Levitt. Más aplausos. Basada en el diario de Philippe Petit, un tarado que caminó sobre un cable tendido entre las dos Torres Gemelas. Da cosica en el estómago sólo de pensarlo. Técnicas fotorrealistas, IMAX 3D y lo que haga falta para transmitir el vacío sobre el que caminó Petit.










-CARLITOS Y SNOOPY, la película de Peanuts (Animación/ Comedia/ Cómic), dirigida por Steve Martino. Me invade el espíritu navideño y me acuerdo de cuando era muy, muy pequeña y conocí esto con mi madre (que era a quien realmente le gustaba). Más adelante conocí "Peanuts" los cómics de Charles Schulz, de los que se han sacado miles de tiras.










-MACBETH (Drama/ Bélica/Adaptación), dirigida por Justin Kurzel, que presenta en sociedad su versión cinematográfica de los cinco actos de obra teatral que escribió Shakespeare. Michael Fassbender y Marion Cotillard se encargan de protagonizar esta tragedia sobre la ambición cuya ambientación y vestuario, se dice, se comenta, se rumorea que están documentadísimos.







Y hasta aquí hemos llegado. Menudo mes nos espera: Estrenos multitudinarios, villancicos hasta en los baños públicos, el Expocómic, señores con corbata intentando convencernos para que acudamos a las urnas con su logo en nuestro sobre, la lotería de Navidad que espero que me toque, y para rematar, las comidas y cenas familiares.

No os cortéis en devorar. ¡Nos leemos!

sábado, 7 de noviembre de 2015

ESTRENOS POTABLES.... Noviembre

Si os soy sincera me parece fatal que este mes haya apenas un título de terror. ¡Queremos más chicha!  Es cierto que se compensa con un documental más que recomendable y la pesadilla de animación que nos perseguirá hasta la extenuación.

Dejémonos de palabras que no van a ningún lado y vamos a lo que nos interesa: ¿qué se puede aprovechar de la cartelera de este mes?






 -SPECTRE (Saga/ Acción/ Espías), dirigida por Sam Mendes. Una nueva entrega de el agente con más solera del cine y la segunda dirigida por Mendes. Tiros, artilugios raros de espía, macarradas y pibones seguro que a 007 no le faltan




 





 -DRAGON BALL Z: La Resurreción de F (Animación/ Aventura), dirigida por Tadayoshi Yamamuro y guión del sensei Akira Toriyama. Se supone que es lo que viene después de lo acontecido en Bola de Dragón Super Mierda. ¿Con qué maravilloso dibujo y cambio de rol nos soprenderán esta vez? Y sí, F es Freezer, que si no os vale con el cartel ya os lo digo yo.










-SINISTER 2 (Terror/ Sobrenatural/ Secuela), dirigida por Cirian Foy. ¿Esta no la iban a estrenar en Septiembre? Nos van a volver locos. Bueno, que el que vuelve es el Boogie, a por unos nuevos huéspedes de la casa donde se lleva a cabo la sangría de la primera. Madre sola con gemelos. Carne de cañón.









-EL CLAN (Crimen/ Biografía), dirigida por Pablo Trapero. La historia de la familia Puccio, una familia un tanto turbia que secuestraba y vivía de los rescates que pedían. En alguna ocasión se les fue de las manos y tuvieron en vilo a media Argentina durante los años '80. He leído que la dirección hace de la historia lo más grande. Habrá que ver.










-DEUDA DE HONOR (Western/ Drama), dirigida por Tommy Lee Jones. Y se dirige a sí mismo y a Hillary Swank, que me parece bestial en cada cosa que hace. No soy yo muy de westerns pero, oigan, la curioisidad pica. Swank salva a Jones de la horca y este a cambio la ayuda a intentar hacer volver a unas locas que andan solas por el desierto.










-STRAIGHT OUTTA COMPTON (Biografía/ Musical), dirigida por F.Gary Gray. No corráis, que no es un musical rollo Sonrisas y Lágrimas. Esta es de los hiphoperos que hicieron de esta musica una cultura representativa del ghetto. Toda la historia que tuvieron Dr. Dre, Ice Cube y Eazy-E desde que empezaron juntos  hasta que acabaron separados, y alguno muerto.










-THE ASSASIN (Acción/ Drama oriental), dirigida por Hou Hsiao-Hsien, o algo así. En el S.IX la hija de un general es secuestrada por una monja que la instruye en las artes marciales y la convierte en una asesina de gobernantes tiranos. Hasta que la encargan asesinar a su primo.









-I AM YOUR FATHER (Documental/ Cine), dirigida por Toni Bestard y Marcos Cabotá. La auténtica realidad de lo que pasó con entre George Lucas y actor que estaba dentro del traje de Darth Vader pero al que le cambiaron la voz y la cara en la única escena en la que se le ve. ¿Qué fue de la vida de alguien que fue el personaje más brutal del lado oscuro y de todos los tiempos?







Y hasta aquí lo que podréis ver este mes sin que tengáis que pedirle el cubo de palomitas al de al lado entre un sinvivir de apellidos catalanes y engendros así. Luego los raros somos los demás...

Devorad a gusto, pero cuidado con el bacon y las películas mal procesadas.

sábado, 31 de octubre de 2015

ESPECIAL HALLOWEEN... Another


 
No se por qué Another pasó a formar parte de esos animes que se van quedando en la laaarga lista que todos tenemos pendiente, porque siempre tienes otras cosas que ver antes. Lo vas dejando y dejando y al final se te olvida. En algunos casos no te pierdes mucho, pero en este en concreto reconozco que he hecho mal. Muy mal. Porque Another encierra una historia impactante que te atrapa desde el minuto uno, muy bien construída y con una cantidad ingente de sangre. La combinación perfecta para la noche del terror.
 
Este seinen surge de una novela en la que se basa un manga homónimo, de Yukito Ayatsuki, que cuenta con cinco tomos, que  a su vez se ha versionado a anime en 12 capítulos más una OVA que sirve como precuela de la historia, que dirigió Tsutomu Mizushima en 2012 . Además existe una película de acción real basada en la novela a la que todavía no se si me quiero acercar.

Te cojo y te reviento
 Todo ocurre en la Escuela Norte de Yomiyama. Una maldición se cierne sobre la clase de 9º3 después de que una de las mejores y más populares alumnas, Misaki, muera trágicamnete en un incendio. Sus compañeros y profesores sienten tanto su pérdida y la echan tanto de menos que deciden seguir con su día a día como si aún estuviera entre ellos, manteniendo su pupitre sin ocupar y actuando como si nada hubiera ocurrido. Hasta el día de la graduación, en cuya foto conmemorativa aparece Misaki, dispuesta a ser recordada para siempre. 25 años después la maldición continúa, pero nadie parece querer hablar de ello, y menos con Koichi Sakakibara, un alumno nuevo que acaba de llegar al pueblo y que ha sido trasferido a la clase 9º3. Koichi se da cuenta de que algo extraño ocurre, pero no consigue que ningún compañero le explique por qué todo el mundo ignora a una chica con un parche en el ojo, que se sienta en el pupitre del fondo, y que se llama Misaki, Mei Misaki.


A base de meterse donde no le llaman, Koichi va descubriendo poco a poco todo lo que se esconde tras la historia de Misaki y la maldición que acecha al aula a la que acaba de llegar. Un  buen recurso para restringir la información al espectador, mantener el interés y hacernos sospechar de cada uno de los personajes secundarios, que cumplen a la perfección su papel, acrecentando el misterio y el miedo que tienen a lo que sea que pase. Y si los personajes secundarios son reseñables, los principales no vana  ser menos. La complejidad de la personalidad de los protagonistas es asombrosa para la corta duración de la serie. Sobre todo la persona, la historia y el dibujo de Misaki Mei, tan discreta, tan oscura, tan tranquila toda ella. Hasta la voz es encantadora, suave, muy alejada de las voces chillonas de las protagonistas a las que nos tiene acostumbrados el anime.

En un solo capítulo te encuentras metido de lleno en este seinen de misterio, terror y gore splatter, que comienza como un anime de terror psicológico y fantasmas, con un primer encuentro entre Koichi y Mei, que te deja la sangre helada, pero que dos episodios más adelante da un giro tremendo, el ritmo narrativo se acelera y comienzan a morir alumnos de la clase de 9º3 de forma cada vez más sangrienta.

Hazte así
Del mismo modo que el montaje va dotando de velocidad al relato, a la vez que te descoloca intercalando inquietantes insertos de muñecas siniestras, la sensación de angustia se ve reforzada por una atmósfera oscura y viciada,  y, por supuesto, por el despligue de muertes macabras y los  ríos de sangre. Pero creo que lo que más hace disfrutar de este anime es la banda sonora. La ambientación musical es de diez, totalmente integrada en la trama y ensalzando cada momento según conviene. Y hay momentos en los preferirías que no se ensalzase nada. Incluso que no se viera nada. Todo esto, sumado a que han conseguido una animación muy fluída y cuidada, para que la sangre salpique bien, con fondos plagados de detalles, da como resultado que no puedas dejar de consumir capítulo tras capítulo.  

Una serie no apta para cagones, con escenas de terror de las que te meten tal miedo en el cuerpo que el camino a la cama no lo haces con las luces apagadas, contando con que se visione de noche, claro. Si es de día no es necesario encender nada. Cien por cien recomendable y cien por cien disfrutable. No dejéis que se quede en la lista de animes pendientes, porque os arrepentiréis. Además el opening es lo más halloweenesco que vais a encontrar, así que espero que los disfrutéis.

¡Feliz Halloween a todos, devoradores terroríficos!

ESPECIAL HALLOWEEN... Pesadilla en Elm Street.



Este año el especial no podía llevar otro nombre. Wes Craven te adoramos. Los fans del género de terror estamos de capa caída. Hace unos pocos meses que uno de los tres pilares sobre los que se apoya el concepto de cine de terror actual se ha ido, dejando huérfano a Freddy Krueger. Junto a John Carpenter y David Cronenberg hizo resurgir las películas de terror slasher dando nuevas pautas, ideas, y recursos para películas venideras. Y, aunque las bases siempre han estado ahí, una y otra vez demostraba quién era el jefe. ¿A papá le vas a enseñar a hacer hijos? Pues evidentemente no, y a la vista está que su legado puede presumir de sagas como Scream o Las Colinas tienen Ojos, nos mostró los orígenes de los zombis con La sepiente y el arcoíris, y además tuvo los santos cojones de llevar al cine La Cosa del Pantano... y justo después de esa, realizó una de las mejores películas de terror de la historia. Jo, Wes Craven, ¿por qué te has ido? 

Así que, qué mejor que hacer doblete y rendirle mi humilde homenaje viendo (otra vez) y reseñando (nunca lo había hecho) su obra emblema, Pesadilla en Elm Street. La primera de una saga eterna, a la que mucho directorucho ha querido sumarse a lo largo de su historia, y pretenden cosechar parte de su éxito con remakes basuras, que incluyen "El Origen" en su título y luego ni origen, ni chicha, ni limoná. Por no tener no tiene ni al actor original. El origen de Halloween de Rob Zombie, del que ya os he contado cosas aquí, ESO es un origen. En fin, que con mejores o peores resultados todas giran en torno a uno de los monstruos que más niños y adolescentes ha aterrorizado del mundo. Gracias Freddy contigo empezó todo.




Un grupo de adolescentes comienza a tener pesadillas con un extraño hombre de cara quemada, con sombrero, jersey a rayas y un guante con dedos de cuchillas, que los persigue en sus sueños y los ataca hasta la muerte. Una noche los padres de una de las chicas se marchan y la dejan sola, así que su mejor amiga y los novios de ambas se quedan para hacerla compañía. (Atención al novio de la protagonista. Un imberbe y desconocido Johnny Depp realizando el primer papel protagonista de su vida. Con Freddy. Si es que todos los tontos tienen suerte... Y no fué el único, Wes Craven puede jactarse de haber descubierto a Sharon Stone y Bruce Willis. Ahí es nada). Durante la noche Freddy entra en el sueño de una de las chicas y la mata entre litros y litros de sangre, delante de su novio, que es acusado y encerrado porque creen que es un crimen pasional.

Los chicos intentan explicar que el asesino no es humano, que por mucho que investiguen no van  a dar con él en este plano de la consciencia, pero ¿quién va a creer a unos chavales? Pues nadie, así se pasan toda la peli tomando pastillas para no dormir y cantidades ingentes de café, para que no los atrape, pero en algún momento tendrán que dormir. Aviso: Se pasa muy mal si se visiona a altas horas viendo a los pobres protagonistas entrando y saliendo de la realidad, luchando para no caer en las garras de Morfeo. Y no es Morfeo quien les espera precisamente, sino Freddy, pacientemente, acechando en la sombra, mientras se aproxima haciendo chirriar sus cuchillas contra la pared. 

Lo mismo sólo quiere un abrazo.
 La sensación de angustia y claustrofobia, además de la iluminación, nos la proporciona la banda sonora, creada a partir de unos sintetizadores del mal que no paran de taladrarte el oído, combinada con efectos de sonido que consiguen desquiciar al más pintado. Y las niñas. Las putas niñas que cantan la canción de la muerte mientras saltan a la comba.

Pesadilla en Elm Street en general y Freddy en particular, se han convertido en un icono del terror. En uno de ésos que se diseñan para ser recordados de por vida: sombrero, jersey rojo y verde, la cara hecha un cristo y el guante, claro. Un sádico sin escrúpulos, que goza aterrorizando a los jóvenes, corriendo hacia ellos como un puto espantajo, entre sombras deformadas, regodeándose en su propia maldad. Una personalidad siniestra pero con un humor característico con el que se hace querer. No me negaréis que es de ser muy grande que, en medio de una persecución, mientras tu víctima está aterrorizada, pares en seco y digas "¡Mira!" y te cortes los dedos, o te sajes el pecho y salgan gusanos... Festival del humor negro. Es cierto que se explota más en las secuelas, pero en esta ya se aprecia lo retorcido hijo de puta que es.

Come to daddy
 El personaje creado por Craven y encarnado por el grandísmo Robert Englund en siete películas más y una serie, ha hecho ganar a la franquicia creada por New Line Cinema millones de dólares vendiendo todo tipo de merchandising. En una de las películas imprescindibles para noches como ésta.Y ahora que he mecionado la serie... La peli sí la he visto muchas veces, pero de la serie tengo vagos y terroríficamente gores recuerdos de ella. Mis padres seguro que también se acuerdan del coñazo que daba para verla en los inicios de Telecínico (si, Telecínico, tú antes molabas) y las nochecitas que daba luego porque no me quería dormir. Yo tenía diez u once años y estaba segura de que iba a venir Freddy a por mí, pero la semana siguiente insistía para verla otra vez. Quién mejor para hacerte perder la inocencia que Freddy, el asesino de niños y adolescentes. 

Porque de éso va Pesadilla en Elm Street, de la pérdida de la inocencia. Fin. Un torbellino de hormonas  y pesadillas suburbanas, en el que la realidad y lo onírico están sólo separadas por el fugaz momento en el que nos quedamos dormidos. Imágenes con múltiples interpretaciones freudianas de índole sexual nos bombardean y se fijan en nuestra retina para persiguirnos para siempre. El guante de Freddy saliendo de la bañera, entre las piernas de Nancy, revela la auténtica naturaleza del ahora asesino, pero inicialmente, en la mente de Wes Craven, violador de adolescentes. Esta premisa del personaje no se llevó a cabo porque por aquellas hubo varios casos de violación en serie en California y el director decidió no hurgar en la herida y que lo pudieran acusar de aprovecharse del dolor de otros. No fué lo único que se cambió. El final original de Wes Craven era bueno, Nancy acababa con el y se acabó, pero el que paga manda, y New Line "sugirió" un final abierto para poder hacer secuelas. Por esta razón Craven no quiso saber nada de la dirección de la segunda parte. El violador violado.  

Cuánto descaro.
 Una muy buena película para pasar la noche de Halloween, la mejor para desear a Wes Craven que descanse en paz y, si Freddy Krueger os deja, que descanséis vosotros también.


¡Feliz Halloween a todos y devorad antes de ser devorados!





viernes, 30 de octubre de 2015

ESPECIAL HALLOWEEN... Death Parade





Apareces en un bar sin saber cómo. El camarero te ofrece una copa y te dice que vas a jugar a un juego. Por desgracia no es sábado por la noche y te has metido en un tugurio, y por suerte no te ha atrapado Puzzle para hacer una nueva entrega de Saw. Has entrado en el Queen Dekim y esto es Death Parade.

Tampoco te creas que has tenido tanta suerte. Si estás en el Queen Dekim, estás jodido. A este local llegan parejas de personas que han fallecido a la vez, pero que aún no saben que están muertas. Allí son recibidos por un barman, Dekim, que les sirve unas copitas, y, tras asegurarse de que no recuerdan cómo han llegado hasta ahí, les propone cinco sencillas reglas:

1. No puedo responder a sus preguntas sobre dónde están.
2. Ahora tendrán que jugar a un juego.
3. Elegirán el juego a través de una ruleta.
4. Pondrán su vida en juego.
5. Hasta que el juego termine, no pueden dejar el bar.

Unos intentan escapar, otros piensan que es una broma, pero al final todos se resignan  a hacer lo que se les dice. Lo que nadie sabe es que ningún juego de los que propone la ruleta de la muerte tiene ganador o perdedor, que es sólo un medio para que los árbitros decidan si su alma merece reencarnarse o vagar en el vacío. Cada pareja jugará a uno de los típicos juegos de bar, pero llevado al extremo, para ponerlos contra las cuerdas y verlos desenvolverse en la batalla contra su oponente y contra sí mismos. Dardos de la muerte, bolos de la muerte, arcade de la muerte… partidas a dobles a muerte, donde el cuerpo y la mente de los jugadores están más involucrados de lo que pueda parecer a primera vista, y que están preparadas para que demostrar hasta dónde son capaces de llegar y descubrir así la verdadera oscuridad de su interior.

Los estudios Madhouse, responsables de animes geniales y súper recomendables como Death Note o Parasyte, han producido en esta ocasión, un anime de terror psicológico, que se desarrolla en un ambiente oscuro y con la dosis justa de gore para mantener el interés, al menos el mío. Death Parade es una serie de 12 capítulos, dirigida por Yuzuro Tachikawa y cuyo original diseño de personajes corre por cuenta de Shinichii Kurita. Un dibujo con poco color, pero con excelentes efectos de iluminación, que nace del corto ganador del Proyecto Murai de 2013. Este corto se tituló Death Billiards y, como si de un capítulo cualquiera de la serie se tratase, nos muestra la llegada al Queen Dekim de un anciano y un joven trajeado, la exposición de la reglas y la lucha “a muerte” de los protagonistas, mientras van dándose cuenta de cómo y por qué han acabado siendo juzgados para la eternidad.

Aunque cada capítulo es autoconclusivo y descubrimos si el alma de los participantes de turno se salva o se condena, lo que más interés produce es saber de los árbitros. Sabemos que hay muchos por el opening, del que ahora os cuento, y que Dekim parece ser el jefe, alto, pálido y sereno, y el que toma la decisión final sobre las almas a concurso, pero son más los que trabajan con él. Pero ¿cómo llegan ahí? ¿Por qué son ellos los que juzgan a las personas? ¿Es pariente el Barman de Spiderman? Esperemos que todas nuestras dudas se vean resueltas.


Os hablaba del opening. Una fiesta. Vemos al grupo de árbitros de cóckteles y bailoteo en el Queen Dekim, a ritmo de Flyers, de Bradio. Tiene su gracia, porque no refleja el espíritu de la serie y pone ese contrapunto terrenal a tanta cuestión metafísica y mal rollo post mortem. El ending sí es más inquietante. El tema Last Theater, de Maois Cell, acompaña una serie de siniestras imágenes de maniquíes desnudos y muñecas rotas, que recomiendo ver hasta el final, pues los capítulos contienen escenas postcréditos con detalles que ayudan en la trama general del bar.

No es que sea el anime de tu vida, pero es una buena opción para pasar la noche en vela, disfrutando de la muerte. Que por suerte es la de otros.

¡Feliz Halloween a todos y devorad todo el terror y todas las chucherías que podáis!


Publicado en Cabezas Cortadas el 4 de Febrero de 2015.

domingo, 25 de octubre de 2015

HE VISTO... Un Miedo Increible a todo lo que existe.



No conozco a nadie en el mundo que no le tenga miedo a nada. Y quien lo afirme miente. El miedo es algo inherente al ser humano, una emoción primaria que surge como reacción ante amenazas externas o internas. Controlable o no, es una de nuestras grandes debilidades. Todos tenemos miedos, confesables, inconfesables, comunes, absurdos e infundados, reales o neuróticos. A la oscuridad, a las arañas, a una invasión alienígena o a la muerte. Incluso hay gente que tiene miedo a las flores o a abrir los ojos… Yo misma, a pesar de la cantidad ingente de “terror entertainment” que puedo llegar a consumir, o quizá, precisamente por eso mismo, soy una persona tremendamente susceptible, y caminando por algunos lugares no muy acogedores, que de vez en cuando a todos nos toca atravesar, puedo pensar en atrocidades que la gente de bien no piensa, y llegar a acojonarme mucho más.

Por eso, vivir con miedo a ciertas cosas es entendible, incluso necesario, pues detrás de cada miedo hay una experiencia de la que aprender, pero, ¿tener miedo a todo? ¿Quién puede vivir así?

Pues Jack vive así. Un escritor que se ha hecho famoso como autor de cuentos infantiles y que está a punto de convertirse en guionista de cine, gracias a una obra sobre asesinos en serie del siglo XIX que tiene entre manos. Se ha empapado tanto y durante tanto tiempo de la demencia victoriana que ha desarrollado un increíble miedo a todo lo que existe y se pasa los días y las noches refugiado en su casa, cuchillo en mano, pensando que, tras cada leve variación del ambiente, le espera una horrible y dramática muerte. Si suena el teléfono, porque suena, si no suena, porque no suena, si se oye algo en la calle o el viento mueve las cortinas… para Jack cualquier tontería es un indicio clarísimo de que se avecina una desgracia terrible. Vivir en ese estado de constante paranoia no puede llevar a nada bueno, y menos si eres Simon Pegg y estás en una comedia negra británica. En ese caso toda una serie de acontecimientos dantescos a la par que absurdos, pero no por ello menos descojonantes, se van a suceder, hasta que tu personaje, si quiere cumplir su sueño de ser guionista, tiene que enfrentarse a su miedo primigenio: la lavandería.

 

Una historia muy rara, muy retorcida y muy divertida, con un final escandalosamente absurdo pero muy original, al que se llega tras varios giros en la trama muy bien ejecutados. Además, en las diferentes escenas, se juega con la iluminación para que el espectador experimente un poco de la paranoia del protagonista. Hay que reconocer que, para ser una comedia, la fotografía está muy cuidada e impone una gran diferencia entre la penumbra del interior de la casa de Jack, en la que, contradictoriamente, él se siente más seguro, y los lugares más iluminados y más concurridos, los más temidos por nuestro protagonista. De esta manera se crea un juego de luces y sombras muy contrastado, que marca una clara diferencia entre las dos partes en las que está planteada la película: por un lado conocemos al personaje y sus absurdas reacciones ante todo lo que se mueve dentro de su casa, mientras que fuera de ella le vemos afrontar sus miedos y enfrentarse al mundo que tanto teme.


 
Los responsables de tan magnífico resultado son dos directores que han aunado fuerzas para realizar una película de esas que jamás se estrenan en nuestro país, porque el humor negro, no violento e inteligente no vende en salas. Por un lado tenemos a Crispian Mills, el cantante de Kula Shaker, un grupo de rock psicodélico raruno con influencias hindúes, archiconocido durante la época del Britpop. El otro es Chris Hopewell, el realizador de los videoclips de de Radiohead. Os cuento todo esto para que tengáis en cuenta que son dos directores con ideas y detalles muy curiosos, fruto de todos los experimentos musicales previos, que saben cómo utilizar la imagen al servicio de la historia.
Dos ingeniosos directores para un solo actor. Bueno, salen más personajes, y son unos secundarios cojonundos, que interactúan con Pegg en unas situaciones y diálogos más que dignos, pero el pelirrojo se basta y se sobra, arrasando con una histriónica interpretación del pusilánime más miedica de la comedia negra británica.

 
Me ha parecido muy curioso el estilo de narración de la película, pues, aprovechando que va de un escritor de novela negra, está planteado como si de una novela de Agatha Christie se tratase, con picos de suspense, de ésos que te ponen tenso y dándote la sorpresa cuando menos te lo esperas y de quien menos te lo esperas. Esta reputada novelista inglesa no es la única homenajeada en la peli: el principio y el final es una voz en off contando el principio del cuento del erizo, el gran éxito de la obra infantil de Jack, como si de una novela de Arthur Conan Doyle se tratase, remarcando el mensaje que se quiere transmitir. Y, por último, tanto en los traumas infantiles como en la psicopatía manifestada por enfrascarse por completo en un solo tema para dar a luz a la novela de su vida, nos hace recordar a J.R.R Tolkien.

Un contenido brillante en un continente de papel dorado, como los bombones de la Preysler (si F.R. quiere publicidad que la pague), y sin dejar el símil de confitería, os recomiendo probar este caramelo inglés, presentado en un envoltorio atractivo, pensado y cuidado, que encierra una golosina con corazón de pica-pica, y ahora que llega el otoño qué mejor plan que películas, mantas y chucherías. Delicioso.

Publicado en Cabezas Cortadas el 22 de septiembre de 2015