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miércoles, 11 de mayo de 2016

HE VISTO... The Green Inferno


Tras varias, controvertidas, e incluso acaloradas conversaciones, he aquí mi opinión sobre la nueva película, que por fin ha llegado a nuestros cines, The Green Inferno (El Infierno Verde) de Eli Roth. 

El rodaje y el estreno estuvieron envueltos en una polémica con la ONG Survival International, que lucha por los derechos de los indígenas que desean estar aislados. Acusaban a Roth de "corromper" a esta gente y alterar su conciencia del mundo exterior, a lo que el director les contestó, con toda la razón del mundo, que esto para ellos es una experiencia de la que hablarán durante años, pero que no tiene por qué perjudicarles. El verdadero infierno verde tiene forma de billete y son las constructoras las que realmente los amenzan. Y hasta aquí la parte reivindicativa.

Para disfrutar totalmente de esta película, y esto es algo que no me cansaré de defender hasta la saciedad, hay que entender tres cosas. Lo primero a tener en cuenta es que antes que director, Eli Roth fue espectador de cine de terror. Él, mejor que nadie, sabe lo que el público de este tipo de cine queremos ver y dónde está el límite de lo que estamos dispuestos a pasar por alto en pos de una película salvaje. Lo siguiente es que él mismo ha reconocido que Holocausto Caníbal es una de sus películas favoritas e influyentes, sólo hay que ver el título. The Green Inferno es el documental que están grabando los protagonistas del film de culto del ‘79, incluso era cómo se iba a titular la peli originalmente. Y por último, es que hay estar familiarizado con el gore (con el bueno y con el malo) para pillarle el punto a este bodrio con patas esto. O, al menos, estar abierto a entender el tono en el que está escrito y rodado.

Por la típica tontería de que le gusta el líder de un grupo de universitarios activistas, Justine se une a ellos y se embarca en una aventura hippy hipster para salvar la selva peruana y a sus tribus de la devastación por la construcción de un gaseoducto. Total, que se encadenan a unos árboles, la milicia que vigila las obras está a punto de matarlos a todos pero sale todo bien y regresan en una avioneta, celebrando que han salvado el mundo. Hablando mal y pronto, para toda esta mierda pasa casi una hora de película. Hay que justificar que es una co-producción y hacer algo para los actores chilenos, pero tarda mucho en arrancar. Mucho. Mucho más. A ver si ahora... No, pero tú aguantas estoicamente porque el subgénero de terror es canibalismo, y en algún momento tiene que llegar. Volvemos a la avioneta, que tiene un accidente y se estrella en medio de la selva. Ahora sí que sí, los que sobreviven al accidente mejor si hubieran recibido una bala en la cabeza un rato antes. Han caído en manos de una tribu de caníbales indígenas.

A partir de aquí comienza una fiesta de casquería y escatología totalmente gratuita en la que tienes que poner un poco de tu parte para entender las motivaciones de cada actor (cáptese la ironía). Yo estaba totalmente decidida a disfrutar del talento de Eli Roth y a ver cómo se merendaban a unos pacifistas naturistas, así que reaccioné positivamente al banquete nativo-festivo que Roth diseñó para la ocasión, pero admito que hay que permitir mucho hasta que esto ocurre. Tripas, miembros y ojos explícitamente extraídos y degustados al natural, sin conservantes ni colorantes, pero también guisos y asados para compartir en comunidad, algunos tetrahidrocanabinolísticamente aderezados por una serie de catastróficas casualidades y desembocando en la fiesta de San Canuto más surrealista del mundo. Y empalamientos, claro.

Lo mejor de todo es la propia tribu. Saber de antemano que es una tribu indígena real que no había visto (ni de lejos interpretado) una peli en su vida, que el tarado de Eli Roth les proyectó Holocausto Caníbal, que les encantó y que contaban con el beneplácito del director para asustar y lanzar serpientes a los actores cuando quisieran para que no terminasen de fiarse de ellos, es genial, te hace cogerles cariño y favorece el disfrute del ensañamiento con los naturistas pacifistas.


El reparto profesional, por llamarlo algo, ni fu ni fa, bueno, más fu que fa, pero aguantan el tipo con todo lo que el director les pide. Es lo bueno de rodar con tus amigos y tu novia (ahora ya mujer), que les puedes convencer para que Greg Nicottero y su equipo hagan con ellos lo que quieran. Tampoco esperéis un gore de alta calidad, aunque haya una pasta invertida en él. Es cutre. Y no creo que reconocerlo y decir que lo has hecho adrede sea una excusa porque te haya salido mal, como me han dicho varias veces. Eres Eli Roth (si queréis hablamos de Hostel) y tienes a Greg Nicottero y toda su experiencia cinematográfica trabajando para ti. ¿Cómo no van a saber hacerlo? ¿Que podría estar dirigida mejor? Pues sí. Pero hay que recordar que Eli Roth sigue rodando  como espectador y fan de una película previa; no es el mejor guionista, ni el mejor director, y, quizá, rodearse de las amistades que se rodea minimiza su trabajo hasta límites insospechados, pero él es feliz haciendo lo que le gusta y nosotros disfrutamos de esa felicidad. Entiendo que no todo el mundo hacerlo, repito que hay que haber visto mucha (pero mucha) mierda para divertirte mientras salpi(caca) la sangre por doquier, pero a mí me tuvo entretenida y sin pestañear hasta el final. 

Claro. Porque tiene un final. A todos nos gustaría seguir sabiendo la forma de ganarse el pan de los indígenas caníbales pero todo lo bueno se acaba, y el último giro no será del agrado de todo el mundo. Del mío no lo ha sido. O no lo entiendo. Que es una basura, vaya. (Para hablar de esto, el siguiente párrafo va precedido de un cartelito para que, si no la habéis visto, mejor no lo leáis). 


A ver, que yo entiendo que quieras salvar a tu chica, y que quede como la más guapa y la más valiente. Pero, ¿qué es esa mierda de encandilar a un niño caníbal con una flautita? ¿Y lo de salvarla con un teléfono móvil sin batería en medio de un ataque entre grupos de milicianos? Venga vale, no la acribillan vilmente mientras corre para salvarse, que sería lo suyo en este tipo de cine, pero, cuando está declarando lo que les pasó al grupo de chicos, decir, de pronto, que la tribu ha sido muy maja y te ha tratado de puta madre ¿Hola? ¿Te has comido un trozo de chavala a la marihuana o qué? No tiene sentido. No tienes que volver, no tienes que verlos ni te van a encontrar en la puta vida. Anda y que los arrasen, que has visto cómo se comían a tus amigos y casi te viola media tribu... Para esto no tengo defensa, lo reconozco. Muy mal, Eli Roth, muy mal.

FIN DE LOS SPOILERS

En fin, que sí, que con todo y con eso a mi me ha gustado, y una vez superada toda la happy history del principio, el guateque resulta tremendamente entretenido. Esta es la típica peli que le pondría a alguien sin que supiera lo que está viendo y reírme de sus reacciones, pero que no le recomendaría jamás a mi suegra (si quiero que me siga invitando a comer algo normal los fines de semana).

Hoy más que nunca, para opinar hay que probar, y olvidando el desastre resolutivo, os animo a degustar el plato fuerte y sacarle todos los jugos gástricos que se merece. Ya sabéis: tripa vacía, corazón sin alegría. ¡A devorar!

sábado, 31 de octubre de 2015

ESPECIAL HALLOWEEN... Another


 
No se por qué Another pasó a formar parte de esos animes que se van quedando en la laaarga lista que todos tenemos pendiente, porque siempre tienes otras cosas que ver antes. Lo vas dejando y dejando y al final se te olvida. En algunos casos no te pierdes mucho, pero en este en concreto reconozco que he hecho mal. Muy mal. Porque Another encierra una historia impactante que te atrapa desde el minuto uno, muy bien construída y con una cantidad ingente de sangre. La combinación perfecta para la noche del terror.
 
Este seinen surge de una novela en la que se basa un manga homónimo, de Yukito Ayatsuki, que cuenta con cinco tomos, que  a su vez se ha versionado a anime en 12 capítulos más una OVA que sirve como precuela de la historia, que dirigió Tsutomu Mizushima en 2012 . Además existe una película de acción real basada en la novela a la que todavía no se si me quiero acercar.

Te cojo y te reviento
 Todo ocurre en la Escuela Norte de Yomiyama. Una maldición se cierne sobre la clase de 9º3 después de que una de las mejores y más populares alumnas, Misaki, muera trágicamnete en un incendio. Sus compañeros y profesores sienten tanto su pérdida y la echan tanto de menos que deciden seguir con su día a día como si aún estuviera entre ellos, manteniendo su pupitre sin ocupar y actuando como si nada hubiera ocurrido. Hasta el día de la graduación, en cuya foto conmemorativa aparece Misaki, dispuesta a ser recordada para siempre. 25 años después la maldición continúa, pero nadie parece querer hablar de ello, y menos con Koichi Sakakibara, un alumno nuevo que acaba de llegar al pueblo y que ha sido trasferido a la clase 9º3. Koichi se da cuenta de que algo extraño ocurre, pero no consigue que ningún compañero le explique por qué todo el mundo ignora a una chica con un parche en el ojo, que se sienta en el pupitre del fondo, y que se llama Misaki, Mei Misaki.


A base de meterse donde no le llaman, Koichi va descubriendo poco a poco todo lo que se esconde tras la historia de Misaki y la maldición que acecha al aula a la que acaba de llegar. Un  buen recurso para restringir la información al espectador, mantener el interés y hacernos sospechar de cada uno de los personajes secundarios, que cumplen a la perfección su papel, acrecentando el misterio y el miedo que tienen a lo que sea que pase. Y si los personajes secundarios son reseñables, los principales no vana  ser menos. La complejidad de la personalidad de los protagonistas es asombrosa para la corta duración de la serie. Sobre todo la persona, la historia y el dibujo de Misaki Mei, tan discreta, tan oscura, tan tranquila toda ella. Hasta la voz es encantadora, suave, muy alejada de las voces chillonas de las protagonistas a las que nos tiene acostumbrados el anime.

En un solo capítulo te encuentras metido de lleno en este seinen de misterio, terror y gore splatter, que comienza como un anime de terror psicológico y fantasmas, con un primer encuentro entre Koichi y Mei, que te deja la sangre helada, pero que dos episodios más adelante da un giro tremendo, el ritmo narrativo se acelera y comienzan a morir alumnos de la clase de 9º3 de forma cada vez más sangrienta.

Hazte así
Del mismo modo que el montaje va dotando de velocidad al relato, a la vez que te descoloca intercalando inquietantes insertos de muñecas siniestras, la sensación de angustia se ve reforzada por una atmósfera oscura y viciada,  y, por supuesto, por el despligue de muertes macabras y los  ríos de sangre. Pero creo que lo que más hace disfrutar de este anime es la banda sonora. La ambientación musical es de diez, totalmente integrada en la trama y ensalzando cada momento según conviene. Y hay momentos en los preferirías que no se ensalzase nada. Incluso que no se viera nada. Todo esto, sumado a que han conseguido una animación muy fluída y cuidada, para que la sangre salpique bien, con fondos plagados de detalles, da como resultado que no puedas dejar de consumir capítulo tras capítulo.  

Una serie no apta para cagones, con escenas de terror de las que te meten tal miedo en el cuerpo que el camino a la cama no lo haces con las luces apagadas, contando con que se visione de noche, claro. Si es de día no es necesario encender nada. Cien por cien recomendable y cien por cien disfrutable. No dejéis que se quede en la lista de animes pendientes, porque os arrepentiréis. Además el opening es lo más halloweenesco que vais a encontrar, así que espero que los disfrutéis.

¡Feliz Halloween a todos, devoradores terroríficos!

martes, 4 de agosto de 2015

HE VISTO... Quien puede matar a un niño.


La primera vez que vi esta película no existía ni internet. La echaban en La 2, exactamente igual que hace unos de días, y es que La 2 le debe mucho a Chicho Ibáñez Serrador. Y yo también. La cantidad de capítulos que he visto de Historias para no dormir desde el marco de la puerta del hall de casa de mis padres, porque según empezaba me echaban a la cama, que salían rombos... Y además yo era una miedica de libro. Pero allá iba yo, con todo el sigilo y la paciencia que requería pasar por detrás de los sofás donde estaban sentados ellos, hasta que me acomodaba detrás del quicio de la puerta. Viviendo al límite.

Una película que, a pesar de ser del año 76, recién muertos el perro y la rabia de este país (se nota porque vemos teta gratuíta), sigue impresionando como el primer día y deja alucinados a los que la ven por primera vez. Putos niños...

La historia va de Tom y Evelyn, dos guiris recién casados que, en un alarde de originalidad, se vienen a la costa española de luna de miel.. Decepcionados por el jaleo que conlleva ir de vacaciones a una playa mediterránea deciden alquilar una barca e irse a una isla donde Tom pasó un verano de joven. Allí esperan encontrar toda la paz y tranquilidad que buscan. Pero, cual es su sorpresa cuando ven que en la isla habitan cuatro adultos y medio, y está plagada de niños que corretean solos de acá para allá ¿Quéocurre en esa isla y por qué los cuatro adultos y medio que había también van desapareciendo? Un extraño fenómeno se ha apoderado de los niños de la isla que los hacen acosar, perseguir y asesinar a todos los adultos que se encuentran, como una horda de zombis enanos, desquiciados por "jugar" con los mayores.

Basada en la novela de Juan José Plans, Chicho Ibáñez Serrador creó una de las obras de terror más emblemáticas del cine español. Mítica donde las haya y con reminiscencias a otros clásicos del terror como El Pueblo de los Malditos o La Semilla del Diablo. Putos niños endemoniados, los malos ratos que nos hacen pasar...

¿Quién puede matar a un niño? contiene secuencias que igualan en la escala de acojone a cualquier slasher en penumbra, pero a plena luz de día, con la fotografía y estética de un spaguetti western rodado en Almería y con el alma de una película gore. Evidentemente no hay vamos a ver los ríos de sangre a los que nos tienen acostumbrados ahora, pero la que sale no está nada mal lograda y sólo la estampa que tienes delante te pone los pelos de punta. Putos niños, de verdad, lo que acojonan, así, todos en masa. Además toda la película está acompañada por la tremenda banda sonora que creó Waldo de los Ríos para la ocasión, y el efecto es el que se pretendía, tensarte los músculos y chirriarte en la cabeza para favorecer la sensación de claustrofobia que transmiten los escenarios y las persecuciones. Las calles y estancias de la isla donde se desarrolla todo el cotarro parece que se repliegan sobre sí mismas, como un laberinto del que salen niños de cualquier recoveco, avanzando y avanzando...


Al final descansan en paz, que era lo que querían. 

lunes, 20 de octubre de 2014

CUTREzONE: Zombi Ass, toilet of the dead.


Bienvenidos a una nueva entrega de cine de mierda, y en esta ocasión, más mierda que nunca. Si el título no os has espantado todavía, atentos a lo que viene a continuación, porque no tiene desperdicio.

Zombi Ass es un nuevo desvarío del ya conocido Noboru Iguchi, y que ya ha visitado CUTREzONE hace tiempo con Dead Sushi. En esta ocasión Iguchi nos deleita con una serie z japonesa que posee un argumento sin pies ni cabeza, con tetas y bragas, y caca, y culos, y pedos, y pis. No se deja ni una, el tío. Un splatter que no se basa en la casquería, si no en la, agarrarse, coprofagia, por suerte no muy hardcore. Softcore, que se suele llamar. Mejor cuento un poco de que va, si puedo, y luego procedo al despellejamiento pertiente.

Un grupo de jóvenes absurders se va de vacaciones a un bosque. Dos parejas y una colegiala karateka que se siente culpable por la muerte de su hermana. ¿Qué tiene que ver esto con el desarrollo de la acción? Nada, pero los japos son muy sentidos y tienen que colar el drama familiar hasta en Humor Amarillo. Mientras, una de las otras chicas quiere obtener un parásito que se aloja en las tripas de los peces de ese bosque, para ahorrarse la dieta y conseguir ser una super modeli. Lo consigue, se lo zampa, y, como es evidente, el gusano le ataca las tripas y, mientras se va tirando unos pedos tóxicos de color amarillo, consiguen llegar a un pueblo donde hay una letrina en la que no le queda más remedio que empezar a evacuar. Lo que menos puede pensar uno (uno que no conozca a Iguchi, digo) es que del fondo de la letrina aparezca una horda de zombis, llenos de mierda LITERALMENTE. Unos zombis a los que alimenta un científico loco con cualquier visitante que aparezca para que ellos mantengan con vida a su hija con los parásitos-aliens que viven en sus ojetes.

Increíble, ¿eh? Pues eso no es todo. Hay una maravillosa escena en la que los zombis atacan a nuestros protagonistas en la, comúnmente conocida, postura "a veinte uñas", corriendo hacia atrás comandados los parásitos que les salen por el culo. Y el colofón, la batalla final entre el parásito de longitud infinita que sale del culo de la modeli contra la colegiala karateka que descubre que gracias a los pedos puede volar y así enfrentar a tan ilustre enemigo. Es que es demasiado para una sola peli.

Si hubiera hecho caso a esta recomendación....
Aunque está catalogada como comedia gore de terror, realmente forma parte de un género propio japonés denominado tentacle-movies, una bizarrada de los de los ojitos rasgados, que están muy perturbados sexualmente, los pobres. Un rodaje ligero y barato, con unos "efectos eZpeciales" lamentables. Iguchi en estado puro, incluídos los pedos amarillos, que también podemos ver en el corto que firma el mismo director en The ABC's of dead.
Los actores son terribles, las reacciones son exageradas y para nada creíbles, el guión a la vista está que no se sostiene por ningún sitio y la estética es cutre. Eso sí, bragas, como si fuera un catálogo.

Pero no todo son pullas para este estupendo bodrio, no parido, defecado por su autor. A pesar de ser una mierda pinchada en un palo, hay que reconocer la genialidad de recuperar el concepto original de las pelis de zombis, en las que un científico loco tiene un montón de zombis a su disposición para llevar a cabo sus malvados planes. La única ocurrencia digna en esta asquerosidad.

Si tenéis huevos a ver la auténtica mierda of the dead me contáis qué tal. Devorad, devorad mierda. Pero cinematográfica, el resto bajo vuestra propia responsabilidad, que no dispongo de hojas de reclamaciones. Os dejo el trailer no oficial, que es muy bonito.


miércoles, 23 de julio de 2014

CUTREzONE... Creepozoides.


Sólamente viendo el cartel de Creepozoides tendríamos para hablar durante un buen rato sobre el mal gusto, y el cutrerío absoluto. Pero no nos quedemos ahí. La portada es fea sí, pero más fea es la realización, los defectos especiales, los actores, los monstruos y cualquier cosa que emane de este bodrio.

Tras una intro tremendamente vergonzosa nos encontramos ante un texto sobreimpreso en la pantalla de un pc del año 87, leído por el mismo tío que leía la intro del Equipo A, que nos ayuda a comprender y ahorra media hora de metraje: "1998. Hace seis años de la guerra nuclear, que ha asolado la tierra. Pequeños grupos de humanos sobreviven ocultándose por las ciudades en ruinas de los nómadas mutantes y de la lluvia ácida". Más o menos, no os pongáis exquisitos...
Directamente y sin vaselina, aparece el grupo perfecto para una película de pseudo terror: el guaperas un poco tontaina, el cachitas que va en camiseta de tirantes, el friki con gafas, la morena y la rubia. Que huyendo de la lluvia ácida entran en un edificio abandonado, donde habita uno de los mutantes y sus esbirros-ratas de peluche del calibre de un can. El grupo encuentra comida, camas, armas y una ducha con agua (con la correspondiente escena con tetas y pseudofolleteo,  faltaría más) y deciden quedarse a vivir para siempre. Pero empiezan a caer uno a uno. Se admiten apuestas... Claro! El friki primero. A falta de un personaje de color, de color negro, pues el friki.

Total, que van muriendo, mucha mierda mal montada y desincronizada, unos efectos especiales y maquillaje que se anuncian casi con luces de neón en los créditos, pero... ¿eso es un monstruo mutante digno? ¡Digno de los Power Rangers! Una hormiga-rata con cuernos, de gomaespuma, con su humano dentro, que mueve las manitas y dispara rayos... Y ¿qué decir de la banda sonora? ¡Si es que lo tiene todo! Una arritmia de batería electrónica aporreada por un mono y un batiburrillo de samplers compuesto por el mismo mono a las seis de la mañana. Borracho. ¡Vivan los '80?

Y toda esta bazofia para llegar al final. "El final". Por lo que merece la pena haber perdido una hora de tu vida ¡¡¡ATENCIÓN SPOILER!!! El guaperas tontaina, huyendo del monstruo mutante indigno, se mete en un almacén y, a la primera, encuentra una jeringuilla para matar al monstruo. (Se rumorea que Brad Pitt se basó en esta escena para elegir el virus correcto entre cienes y cienes en WWZ). Lo mata y el bicho pare al muñeco diabólico mutante. Tras una lamentable pelea de todo un tiarrón con un bebé colgado del cuello, lo mata también y escapa. Plano final del bebé mutante que... ¡chan, chan! ¡¡Abre los ojos!! Fundido a negro. 

¿Qué trailer, que ni que trailer? Os dejo la peli y un almax.






viernes, 4 de julio de 2014

HE VISTO...Maniac.


Qué feo es eso de afirmar rotundamente algo, ¿verdad? Siempre pueden pasar mil cosas que cambien esa afirmación, o cambie tu forma de verla, y tengas que retractarte de tus palabras. Pues bien, para mi, ese día ha llegado. Y es que reniego tanto de los remakes y los reboots, que, cuando llega algo como “Maniac”, me tengo que callar y retractarme.
Frank (Elijah Wood) es un restaurador de maniquíes, cargado de traumas infantiles por la pérdida de su madre, que sólo encuentra consuelo en el asesinato y posterior customización de jóvenes más o menos al azar. Un día, se encuentra con Anna (Nora Arnezeder), una fotógrafa francesa, que descubre el taller de restauración y se interesa por el trabajo de Frank, con el que quiere montar una exposición muy cool. Somos testigos de la debacle mental que se desata en la cabeza de Frank al ver como se confrontan su deseo de encontrar el amor y el de engrosar su lista de asesinatos.
Para los que no sepáis nada, os pongo en antecedentes. El “Maníaco” original es una película de serie B, dirigida en 1980 por William Lustig (productor de esta nueva versión). En pleno boom del slasher, supo ganarse a los fans del género con una propuesta diferente y novedosa: relató toda la acción desde el punto de vista del asesino, haciendo cómplice al espectador de sus atrocidades, presumiendo del buen uso de la casquería y convirtiéndose en una película gore de culto. El tirón del cine de culto, ay. Da miedo ir a ver remakes de películas que ya tienen un nombre y comprobar que el verdadero linchamiento no está en la pantalla. Ahí tenemos los ejemplos de “Evil Dead” y “Carrie”, un auténtico sacrilegio cinematográfico. No voy a decir nada del “Old Boy”, de Spike Lee…
Con la nueva versión de “Maniac” no ocurre eso. La loca adaptación que ha ideado Alexandre Ajá (“Las Colinas tienen ojos”), responsable del guión junto a Gegory Levassieur, ha querido y ha conseguido llevar más allá el concepto de la original, incluso dar un paso más en el propio concepto de slasher, e introducir una nueva variante novedosa. En esta ocasión asistimos a toda la narración en primerísma persona, con los tiros y ángulos de cámara pensados como si fueran vistos por los maléficos ojos Elijah Wood, haciéndonos cómplices, ya no sólo de sus actos, sino de lo retorcido de su mente.
Todo esto supone un extra de complicación en el rodaje, impecablemente realizado por Franck Khalfoun, que presenta un estilo técnico y artístico que engrandece la obra original. Se nota que está en su salsa. El uso justificado de espejos y reflejos estratégicamente colocados, o valerse de las cámaras de seguridad cercanas, nos permite disfrutar de la tremenda actuación de Wood. Sobre él cae todo el peso interpretativo, sin menospreciar al resto del reparto que se ve obligado a interpretar mirando a cámara e incluso a interactuar con ella. Todo ello acompañado de una banda sonora, de esas que te involucran a cada nota. Un compendio de sonido de sintetizadores, que realzan el nivel de locura de las imágenes.
El recreamiento en los asesinatos y su posterior re-creación de “pequeñas obras de arte”, la lujuria sádica que emana el único momento de la película en el que la cámara se sale del punto de vista de primera persona y nos permite asistir a la ira desquiciada del protagonista, el derroche de sangre bien hecha, y ese pedazo de homenaje a “El Gabiente del Doctor Caligari” no hacen más que plasmar el entusiasmo que sienten, tanto Khalfoun como Ajá, por el género, y nosotros se lo agradecemos. Mucho.
“Maniac”. Una película tremendamente salvaje, violenta, sangrienta y explícta, que nos muestra la brutalidad sin escrúpulos de la mente de un auténtico tarado, con un “gore de autor” hecho con saña, y que desemboca en un final grotesco, no apto para todos los públicos, aunque sea poco sorprendente si ya has visto la primera versión.
Así que yo, señores, me retracto. No odio ni repudio todos los remakes de terror. No deberían estar prohibidos, ni penados por la ley, porque en ocasiones son ejecutados por las personas adecuadas y se hacen dignos de ver y no de lamentar. (Maldito Spike Lee…).

Esta entrada fue publicada originalmente en La Isla de las Cabezas Cortadas, la web friki más elegante, el 16 de Mayo de 2014, y la podéis ver aquí.

domingo, 4 de mayo de 2014

ESTRENOS POTABLES... Mayo.

Otro mes más, vamos a ver qué es lo que nos depara la taquilla de nuestro país, que a veces tarda y tarda y tarda en traer estrenos a sus salas, cuando llevan meses en festivales y lo que es peor-mejor, en las redes. Este mes hay varias pelis que se van a dejar ver, y muy bien:




-Rompenieves (Snowpiercer). (Ciencia Ficción/ Acción/ Cómic) dirigida por Bong Joon-Ho. Adaptación de la novela gráfica "Le Transpereceneige" de Rochette y Loeb. Tras un experimento fallido para acabar con el calentamiento global, sólo los pasajeros a bordo del tren Snowpiercer, y su motor eterno han sobrevivido. Distropía. Corea del Sur. Al ataque.










-Godzilla. (Ciencia Ficción/ Reboot) dirigida por Gareth Edwards. Una nueva versión del kaiju marino y radiactivo más famoso de todos los tiempos. A ver que tienen que ofrecernos los efectos especiales americanos. Yo voto sí.










-Maniac. (Terror psicológico/ Gore/ Slasher/ Remake/ Lo tiene todo) dirigida por Franck Khalfan, guión de Alexandre Ajá y Grégory Levasseur. Elijah Wood es un tarado dueño de una tienda de maniquíes con el que una joven fotógrafa agradecería no haberse encontrado. Iría a verla, si no la hubiera visto ya, se presentó en el pasado festival de Sitges.










-Saibi. The fake. (Animación/ Thriller/ Religión) dirigida por Yeung Sang-Ho. Mejor película de animación del pasado festival de Sitges. Choi intenta hacerse con las indemnizaciones de la iglesia en un pueblo que está a punto de inundarse. El reverendo y un señor que hasta que la vea no se quien es se lo intentarán impedir.









-Maléfica. (Fantasía/ Precuela) dirigida por Robert Stromberg y protagonizada por Angelina Jolie. Cuenta la triste historia que llevó a la bruja de La Bella Durmiente a ser tan mala y hacer cosas tan feas. Habrá que verla, por fisgar, más que nada.










-Dom Hemingway. (Comedia/ Crimen) dirigida por Richard Shepard. Jude Law con unos 15 kilos de más sale de la cárcel y se dedica a recolectar sobornos por no delatar a los jefes de las bandas criminales. 








Y un mes más, el quinto que lleva con nosotros, y a este paso se toma las uvas aquí, han vuelto a posponer... ¡¡Sí!! "Yo, Frankenstein" hasta el 20 de Mayo, que desde el 24 de Enero ya está bien. Jodidas distribuidoras y sus previsiones de ventas. Es una basura, sí, pero que la estrenen ya, aunque sólo sea por el orgullo de la propia cinta.

Feliz mes, devoradores de películas!

jueves, 17 de abril de 2014

ANIME: Pupa



Utsutsu y Yume Hasegawa son dos hermanos que han aprendido a vivir solos, abandonados y maltratados desde pequeños. Tras el augurio de María, una oscura desconocida, Yume ve en un parque unas mariposas rojas, que la infectan del virus Pupa (crisálida en japonés) y sufre una metamorfosis que la convierte en un monstruo devora-humanos. Utsutsu ve las mariposas mientras busca a su hermana, pero en él el efecto es diferente, pues experimenta cómo sus células se regeneran a toda velocidad y sus heridas curan rápidamente. Con esta nueva condición física dejará que su hermana se alimente de su cuerpo, evitando que se coma a otras personas, mientras lucha por encontrar la manera de devolver a su hermana su condición humana.
Pupa es un manga escrito y dibujado por Sayaka Mogi, que comenzó a publicarse en la revista Comic Earth Star el 12 de Marzo de 2011 y que ha visto, al fin, la luz en su versión anime este pasado Enero, a pesar de estar previsto para Septiembre del año pasado. Dirigido por Tomomi Mochizuki y producido por Studio Deen.
El manga llegó a mis manos hace casi un año. Nunca había oído hablar de él, y, aún ahora que está completo y han empezado a emitir el anime, pocas personas lo conocen. Consta sólo de cuatro tomos y desde el primer vistazo me infectó como a Yume y me convirtió en un monstruo devora capítulos.
A estas alturas no tengo que decir que lo primero que me llamó fue la portada. Ese monstruo horroroso, con esos dientes… Tenía que ver qué contenía.
Las primeras páginas me sorprendieron muchísimo, ya que, contra todo pronóstico me encontré con un dibujo sencillo, que casi parece realizado a mano alzada. Unos personajes tiernos y adorables, de un impecable estilo moé.
El guión es ágil y, en seguida, te mete en la trama y empieza la carnicería. Para mí, que me gusta la sangre y el gore, había encontrado un filón de diversión, y, mientras devoraba las páginas, sólo podía pensar en lo grande que podía llegar a ser la versión anime.
Y por fin llega a nosotros. Y nos llega algo decepcionante, recortado y censurado. Que conste que he esperado cinco capítulos para opinar. Cinco capítulos muy cortos, de cuatro minutos, de los que uno se va en el opening y el ending, mucho más potente el primero, con un tema trash metal poco habitual, pero del montón.
Total, que nos quedan tres ridículos minutos de episodio en el que apenas da tiempo a ver nada, además de la ya comentada censura… Al acabar el episodio te quedas con la sensación de querer ver más, pero no por la intriga, que sólo tiene si sabes lo que no están emitiendo, sino porque no ha sido un tiempo suficiente para captar tu atención. Que la versión ilustrada sólo tenga cuatro tomos no es excusa para hacer estos capítulos tan cortos y faltos de imágenes sangrientas protagonizadas por Yume, que, al final, son el alma de Pupa y uno de los motivos por los que, al menos yo, lo he leído.
Al menos la versión anime sí que plasma los fondos desdibujados y la estética oscura que me atrajo del manga, pero nos ofrece una animación escueta y escasa, en definitiva, poca cosa para lo que estamos acostumbrados.
Qué pena, porque Pupa prometía, y mucho, pero en una era consumista como esta lo que prima es llegar al máximo posible de público y evitar, en lo posible, las calificaciones por edades. Y el resultado es este: obras que pierden su carisma y esa distinción que las hacen genuinas.
Personalmente, la iré siguiendo según se vaya emitiendo, ya que, creo que podré compaginar el  tiempo que se tarda en visionar un episodio con mis actividades diarias (léase la ironía, por  favor). Tendremos que esperar a que salga el DVD / BlueRay para poder dejarnos infectar por completo por el virus Pupa y disfrutar como se merece la monstruosa obra de Mogi.


Esta entrada fue publicada originalmente en La Isla de las Cabezas Cortadas, la web friki más elegante, el 20 de febrero de 2014, y la podéis ver aquí.

jueves, 5 de diciembre de 2013

ANIME: Elfen Lied.




Detrás de todo ese estilo moé tan cuqui, Elfen Lied esconde más de lo que parece a simple vista. La violencia desmedida y el gore enfermizo no hacen más que camuflar el verdadero trasfondo, más propio de una institución mental que de una serie de anime. 

Elfen Lied es un manga creado por Lynn Okamoto en 2002, que adaptó al anime en 2004 Mamoru Kanbe y que cuenta la relación de violencia y odio que tienen los diclonius con los humanos. Los diclonius son una mutación humana con cuernos a modo de orejitas de gato y unos destructores vectores de protección (brazos invisibles capaces de mutilar y cercenar a metros de distancia) creados para destruir a la raza humana y ocupar su lugar en la tierra.
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La primera de las mutaciones, Lucy, se escapa, en una primera escena mega gore, del centro donde experimentan con los diclonius. Se golpea en la cabeza y aparece en una playa totalmente desorientada y sin recuerdos de quién es. Allí se encuentra con Kouta y Yuka, dos primos que se acaban de reencontrar para ir juntos a la universidad. Ambos están de acuerdo en que deben ocuparse de Nyuu (Lucy). Pronto descubrirán que la pobre chica perdida esconde peligrosos secretos.


Dejando de lado la más que mencionable calidad del argumento, la excelente animación y color, el detalle en las localizaciones de la ciudad de Kamakura y sus alrededores, y la maravillosa intro con “Lilium” deleitando el oído mientras reproducciones de Gustav Klimt deleitan la vista, Elfen Lied es una reflexión sobre la tendencia que tiene la especie humana a excluir individuos por ser diferentes. La definición de la personalidad de cada uno según las experiencias vividas hasta el punto de poder desarrollar problemas sociales derivados de la marginación. Y es que algo que llama muchísimo la atención de este anime es la cantidad de enfermedades mentales y problemas sociales que se agolpan en los trece capítulos que lo componen.
La similitud con el genocidio nazi es más que evidente durante toda la serie, incluyendo un Hitler encarnado en el Director Kakuzama, que se cree un dios exterminador que crea una nueva raza dominante que poblará la tierra. Incluso el proyecto de creación de una raza de mutantes superior se llama Lebensborn, igual que una organización creada por Himmler para promover la expansión de la raza aria, mediante la manutención de las familias de los miembros de las SS.
Además de la metáfora de uno de los trastornos más grandes de este siglo, podemos encontrar numerosos trastornos mentales y episodios de violencia física y psicológica, casi dedicando un capítulo a cada trauma, y repartiéndolos entre varios personajes:
- El trastorno de personalidad antisocial y la tendencia homicida que desarrollan los diclonius a partir de los pocos años de edad se nos muestra explícitamente desde la primera imagen.elfen6
-La doble personalidad y la amnesia traumática que padece Lucy/Nyuu también es muy notable desde el segundo capítulo, así como la memoria reprimida que presenta Kouta durante un año y medio de su infancia, por el asesinato de su hermana y su padre.
-En el capítulo cuatro envían a un segundo diclonius, Nana, la mutación número 7, para acabar con Lucy. En Nana podemos ver un claro síndrome de Estocolmo, que desarrolla hacia el director Kurama, responsable de su proyecto, a quien toma por su padre, y quien también sufre de trastorno de fijaciónpor Nana, tras la muerte de su hija.
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-El propio director Kurama nos adentra en el mundo del parricidio, ya que él mismo es el responsable de la muerte de su llorada hija.
-El capítulo cinco nos guarda una dosis depederastia sufrida por Mayu, una huérfana que acogen Kouta y Yuka, tras huir del maltrato y los abusos de su padrastro.
-En el siguiente capítulo…  ¡Incesto! Muy previsible, pero no por eso menos sorprendente, entre los inocentes primitos Kouta y Yuka.
-El capítulo ocho esconde un episodio brutal de violencia infantil y maltrato animal durante la infancia de Lucy, imprescindible para visualizar el contraste entre la humanización de los diclonius y la crueldad exagerada de los humanos, patente a lo largo de toda la historia.
-El siguiente capítulo está dedicado, nada más y nada menos, que a la esquizofrenia, representada en la lucha interna de Lucy, mientras voces e imágenes la inducen a desarrollar instintos homicidas contra los humanos.
-La aparición en los últimos capítulos de Mariko, la mutación número 35, enviada para acabar con Nana y con Lucy, nodeja ver la ansiedad, el gozo y disfrute por aplicar la máxima violencia contra cualquier persona, que, muy educadamente, le dejen torturar. El sadismo reflejado en la cara de este diclonius a la hora de matar y cercenar es para alabar eternamente al animador.elfen4
En más de una ocasión he oído que Elfed Lied es una mezcla de cantidades ingentes de violencia con una fuerte dosis de ultra ternura, y es que es realmente eso, el contraste que encaja a la perfección, que no tendría el mismo efecto sin la presencia de la otra parte. El encanto de las dobles caras y la bipolaridad.

Esta entrada fue publicada originalmente en La Isla de las Cabezas Cortadas, la web friki más elegante, el 7 de Noviembre de 2013, y podéis ver aquí.

sábado, 28 de septiembre de 2013

HE VISTO... Evil Dead (2013)



Me veo en la obligación de poneros en antecedentes.
Por descontado soy fan de la auténtica Evil Dead, o Posesión Infernal como se la conoce por aquí, de Sam Raimi. Y claro, cuando me enteré que iban a hacer el remake y empecé a ver esas imágenes aterradoras, multiplicando por mil los efectos de original, me emocioné muchísimo. Dos años de curiosidad hasta que me encuentro con este bodrio. Sí, fui a verla al estreno, pero no existía The Real Filmeater, así que no pude mostrar mi indignación. Debería haberme escamado que el guionista y director Fede Álvarez sólo tuviera cortos en su haber, pero claro, recuerdas la ópera prima de Zack Snyder, y el remake que hizo, y eso si es un remake con todas las letras de "El Amanecer de los muertos" de George A. Romero.

Y es que no, el remake de Evil Dead no me gustó. Empezando porque no soy muy partidaria de los remakes y terminando porque si no se tiene claro lo que se va a hacer mejor no destrozar un clásico de esta manera tan vil...
Si, claro que hay sustos muy chulos, atmósferas de infarto y muuuucha sangre, pero, no. ¿Qué le voy a hacer?

¡Un momento! Reconozco que si no nos hubieran bombardeado con esas imágenes deliciosas, si no nos hubieran vendido las palabras "Evil Dead" y si no existiera ya una historia tan cojonuda en torno a unos chavales que se van a una cabaña en medio del bosque y encuentran un libro llamado el Necronomicón, que se va a encargar de ir poseyéndolos y destruyéndolos a todos hasta que sólo quede uno. En definitiva, si no sabes nada, no la has visto o te la pela la cinta original, es una película totalmente disfrutable en cuanto a este género se refiere. Pero para mi no. No podemos olvidar que esto ya estaba hecho, y mucho mejor, aunque los medios no fueran los suficientes. Está claro que la parte gore es muy chula, pero el concepto de Evil Dead es mucho más que gore a tope.


Deberíamos aclarar para qué y por qué se hacen los remakes: mejorar, usar medios técnicos y de postpropducción que antes no había, homenaje al autor... o simplemente producirlas y distribuirlas en USA porque no son capaces de ver producciones extranjeras (como Funny Games o Abre los ojos, que se me ocurren así, a bote pronto, en las que se copia plano por plano).
Cualquiera de estas razones son un despropósito en Evil Dead.


Para que nos entendamos, esta película es un quiero y no puedo:
Quiero hacer una peli nueva y original, pero no puedo, porque lo que estoy vendiendo y lo que me da el poder con la productora es basarme en otra ya realizada y ponerle el mismo título.
Quiero que mi peli sea del género terror, pero no puedo y hago un gore muy caro, para suplirlo. Eso sí, litros de sangre y muchas vísceras, todo muy bien hecho y muy cuidado, no les vaya a disgustar a los fans del género.
Quiero que me salga una peli que aterrorice a todos, pero no puedo, porque si quiero ajustarme al guión de lo que estoy vendiendo tengo que meter algún gag (con calzador) de la original, porque es lo que realmente funcionó y yo estoy en la inopia y no lo uso, y cuando lo uso, lo uso mal.

Lo siento, pero no ha colado. Vamos a ver, o nos reímos o nos cagamos de miedo, pero todo no se puede, y a la vista está. De lo que podría haber salido un peliculón, pues han hecho una más.

Flaco favor ha hecho la publicidad engañosa y la falta de ideas en el cine. ¡Qué crisis más grande, madre! Bajo mi punto de vista no me parece que se haya gestionado correctamente lo que se tenía entre manos, además de dejar claro que el guionista no ha mamado mucho la trilogía de Raimi.


Han creado un personaje, la hermana drogadicta, es uno de los motivos por el que acaban todos en la cabaña: van a ayudarla todos a pasar el mono. A pesar de estar bien integrado en la historia, ayuda a resolver parte de la trama, pero creo que no se ha aprovechado como debería. Es mi opinión eh, pero, ya que lo crean, que aprovechen la fusión de lo que es el síndrome de abstinencia con la posesión en sí. Pues no, es una drogadicta feliz, que le quitan su última dosis en la cabaña pero le da igual, que no suda, que no tiene convulsiones, vamos, lo típico que podría confundirse con una posesión, pues nada... ahí, planteado de cualquier manera...
El resto de actores pasan sin pena ni gloria, así que ni me molesto en poneros quienes son, que lo encontráis en Filmaffinity :)

Querido Fede Álvarez: para la próxima llámala de otra manera, pon "basada en", o estarse quietos en vuestra casa, y así nos ahorramos todos este fiasco.

Os dejo el estupendísimo trailer con el que jugaron con nuestros negros corazones.